Parece una pregunta sencilla, pero «¿cuánto dura un partido de fútbol?» tiene más matices de los que parece a primera vista. Entre el tiempo añadido, las prórrogas y los descuentos que cada vez son más largos, muchos aficionados —y jugadores jóvenes— no tienen del todo claro cómo se estructura realmente el tiempo de juego.
Como entrenador con licencia UEFA C, es habitual que me pregunten esto en las categorías base, donde además las reglas de duración cambian según la edad. Aquí lo explico todo de forma clara, desde el reglamento general hasta las particularidades del fútbol formativo.
Cuánto dura un partido de fútbol reglamentario
Un partido de fútbol de categoría absoluta dura 90 minutos, divididos en dos partes de 45 minutos cada una, con un descanso de entre 10 y 15 minutos entre ambas.
Esta duración es la misma en todas las competiciones oficiales de fútbol once para adultos, desde una liga profesional hasta un partido amateur regulado por una federación.
Qué es el tiempo añadido y por qué existe
Al final de cada parte, el árbitro añade unos minutos extra para compensar el tiempo que el balón ha estado fuera de juego: sustituciones, atenciones médicas, celebraciones de goles, pérdidas de tiempo deliberadas, o revisiones del VAR.
- El cuarto árbitro (o el propio árbitro) indica el tiempo mínimo añadido, aunque puede alargarse más si sigue habiendo interrupciones
- En los últimos años, este tiempo añadido ha tendido a ser más generoso, especialmente en competiciones que buscan reducir la pérdida deliberada de tiempo
- El tiempo añadido no es una prórroga: sigue siendo parte de la primera o segunda parte
Qué pasa cuando un partido termina en empate
En una liga normal, un partido puede terminar en empate sin más consecuencias: cada equipo suma el punto correspondiente. Pero en competiciones de eliminación directa, un empate al final del tiempo reglamentario obliga a definir un ganador, y ahí entra la prórroga.
Cómo funciona la prórroga
Cuando el reglamento de la competición exige un ganador, se juega una prórroga de 30 minutos adicionales, dividida en dos partes de 15 minutos, con un breve descanso entre ellas.
- Se juega con las mismas reglas que el partido normal, incluyendo tiempo añadido en cada parte de la prórroga
- Si sigue habiendo empate después de la prórroga, se recurre a la tanda de penaltis para decidir al ganador
- No todas las competiciones usan prórroga: algunas pasan directamente a penaltis tras el tiempo reglamentario
Duración de los partidos en categorías base
Uno de los aspectos que más sorprende a padres y aficionados es que la duración de 90 minutos no se aplica a las categorías inferiores. Las federaciones adaptan el tiempo de juego a la edad de los jugadores:
- Fútbol 7 (benjamines, alevines): partidos de entre 40 y 50 minutos, divididos en dos partes
- Fútbol 8-9 (infantiles): partidos de alrededor de 60 minutos
- Cadetes y juveniles: se acercan progresivamente a los 80-90 minutos según la categoría y federación
Estas adaptaciones buscan proteger el desarrollo físico de los jugadores más jóvenes, evitando cargas de juego pensadas para el cuerpo de un adulto.
Preguntas frecuentes
¿El tiempo añadido se puede alargar indefinidamente?
No indefinidamente, pero sí más allá del mínimo anunciado si siguen produciéndose interrupciones (una lesión grave, una revisión larga del VAR). El árbitro tiene la última palabra sobre cuándo termina realmente la parte.
¿La prórroga se juega siempre que hay empate?
Depende del reglamento de cada competición. Algunas exigen prórroga antes de los penaltis; otras, especialmente en fases de grupos o partidos de ida y vuelta sin necesidad de desempate inmediato, no la incluyen.
¿Por qué los partidos de categorías base duran menos?
Porque el objetivo es adaptar la exigencia física y de concentración a la edad de los jugadores. Un partido de 90 minutos sería excesivo para el desarrollo muscular y articular de un niño de 8 o 10 años.
Artículo escrito por Charif Elliali, entrenador de fútbol con licencia UEFA C.